Para escuchar mientras lees: Maimbe danda (Daniela Mercury)
Mañana es miércoles de ceniza, el que está a 40 días del comienzo de la Semana Santa, la cual comienza el Domingo de Ramos , y como dice mi abuela "Estrenas algo o te quedas sin manos" así que me regalaba unos calcetines o unas braguitas blancas nuclear de algodón del bueno.
En mi colegio hacían la liturgia del día, nos señalaban en la frente con ceniza y todas nos íbamos tan monas con el sello para que todo el mundo viera que habíamos cumplido con el de Arriba. Y luego mi abuela me pasaba una servilleta húmeda por la frente y lista para quitarme el uniforme y salir a jugar a la calle.
A mi madre nunca le gustó disfrazarnos y ese lema se ha debido cebar tanto en mi mente que me succionó la costumbre cultivada a mi alrededor. Nos disfrazamos ??? No gracias.
Hubo unos años , después de la separación , en los cuales mi padre (por costumbres heredadas de su pareja) nos ponía toda clase de artilugios por estas fechas(siempre y cuando el fin de semana nos tocara con el) Así que un año me tocó ser maga, otro año mi hermano vaquero y otro año...ufff ya no me acuerdo, o no fueron tantos?
Pues eso, que la costumbre de mi madre se hizo mía, y a mis 31 años (que cumplí el 15 de febrero aunque no me habéis visto por aquí desde entonces) sigue sin hacerme excesiva gracia. Aunque lo he tenido que hacer por motivos de trabajo , y como no (y ahí nunca me molestaba) por razones que mi personaje demandaba en las clases de teatro.
Pero como en un futuro tendré hijos, y en los colegios ya es obligatorio un disfraz pues tendré que aprender a cambiar de opinión! En fin, una tontuna más como otra cualquiera.
Busqué y rebusqué la receta de las orejas, y con tantas que ha habido en estos días no sabía cual escoger. Así que me quedé con esta del blog UNO DE DOS
La forma y el sabor me recordaban a algo, un sabor de infancia, y de repente me vino todo a la cabeza.
Recas, 5 o 6 años, mi abuela y sus hermanas , amasando y friendo algo que se hinchada , algo que era crujiente y que al comerlo se desmoronaba. Almohadillas!!!
Creo que es lo mismo, todo la vida buscando esa receta, ya que quien la hacía era la hermana de mi abuela mi Tía Mercedes, y ya no está con nosotros. Entonces cogí el teléfono rápidamente y llamé a mi abuela.
- Abuelaaaaaaaaa
- ¿Qué pasa?
- Que creo tener la receta de las almohadillas, tú recuerdas algo de lo que llevaban?
- Hija, eso lo hacía la tía Mercedes, pero recuerdo que llevaba anís, aceite, leche...no sé más
- Pues creo que es lo mismo que las orejas de carnaval.
- Y eso que es lo que es?????
- Un postre abuela. Pero me saben igual
- Pues hija cuando vaya para Recas, ten preparadas unas para probarlas.
Y eso haré, así que he guardado la masa sobrante en el congelador, ya que si realmente es lo mismo a mi abuela le encantará volver a revivir sus recuerdos hechos oreja de carnaval.
- 250 gr harina repostería
- 62.5 ml leche entera
- 6 ml anís
- 1 huevo
- 37.5 gr mantequilla
- 25 gr manteca cerdo
- 50 gr azúcar
- Ralladura de piel de 1 limón
- 1 ramita canela
- aceite girasol (para freír)
Ingrediente secreto: El bocado que trae recuerdos es el más sabroso.
- Derretimos la mantequilla y la manteca de cerdo. Batimos el huevo
- En un bol metemos todos los ingredientes (excepto la rama de canela y el aceite que es para freír)
- Amasamos, hasta que quede compacta.
- Dejamos reposar un par de horas en la nevera tapada con film.
- En una sartén echamos abundante aceite, la ramita de canela y si queréis una cáscara de limón.
- Tomamos la masa y la dividimos en porciones del tamaño de una nuez, aplastamos y pasamos el rodillo hasta que queden muy finas.
- Cuando el aceite esté caliente pero sin humear , retiramos la rama de canela y la cáscara de limón y echamos la masa. Con la pinza o con un tenedor doblamos el lateral un poco para darle la forma de oreja.
- Dorar por ambos lados, y dejar que se enfríen en una fuente con papel absorvente para el exceso de aceite.
- Espolvoreamos con azúcar, yo lo hice con azúcar normal, la glas no es muy de mi gusto a no ser que sea imprescindible.
- Comer y... para un poquito no seas ansioso!


