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lunes, 24 de octubre de 2011

ALITAS ASADAS CON MIEL Y JENGIBRE



Para escuchar mientras lees: Si (Bunbury)




¿A qué huele el fresquito?

A mi me huele a limpio, a tranquilidad, a buen humor y risa boba.
A manta y churros con chocolate.
A hierba nueva y  hoja caída.

Pateo las calles de Madrid golpeando hojas con la puntera de mis botas. No llevo de agua, debo hacerme con un par para poder saltar sobre los charcos. Encojo los hombros como si ese gesto resguardase  a mi cara de las tímidas gotas que la mojan. Esto si que es otoño. SI

Han llegado los fines de semana con "regusto" a sofá. Miradas al reloj para saber que hora es ya que  la oscuridad nos engaña. Han llegado los mimos con ganas de quedarse.

Ha llegado el apetito y  buenos platos a la mesa.




Dificultad: Fácil
Duración: 15 min + 50 min horno
Personas: 2



  • 6 alitas partidas por la mitad (Saldrán 12 piezas)
  • 50 gr mantequilla
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de postre de jengibre molido
  • 75 gr miel
  • 1 cucharada vinagre
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de pimienta
(Libro platos al horno NGV)

Ingrediente secreto: Una manta a mano para pasar la tarde.


  1. Precalentamos el horno a 180ºC
  2. Chafamos el ajo y fundimos en un recipiente la mantequilla. Se lo añadimos
  3. Incorporamos el jengibre, la miel, el vinagre, la sal y la pimienta.
  4. Metemos las alitas ya partidas por la mitad, movemos y dejamos reposar 10 minutos.
  5. Mientras engrasamos la fuente del horno.
  6. Colocamos en ésta las alitas y metemos al horno durante 50 minutos.
  7. A la mitad del tiempo dar la vuelta para que se dore por ambos lados echando la salsa restante
  8. Chuparse los dedos, en estos casos, es de buena educación









jueves, 29 de octubre de 2009

ALITAS DE POLLO AL AJILLO ( receta de mi madre)




Tu voz en mi recuerdo para siempre.
A mi madre.


Para escuchar mientras lees : Me gustas mucho (Rocío Durcal)


A mi madre le apasiona cantar. Recuerdo su voz invadiendo la casa de la calle Rayo, con canciones de Rocío Durcal, Isabel Pantoja, Rocío Jurado...

Hubo una vez que mi madre a causa de unos pequeños nódulos en la garganta se quedó, casi,  sin poder hablar. Cuando fue al médico éste le preguntó: "¿Usted se dedica a cantar?" Y mi madre respondió: "No me dedico a ello, pero me gusta". La recomendación del doctor fue algo tan amable como: "Pues no cante". Tan sencillo como eso para no volver a tener problemas con sus cuerdas vocales. Pero ella lo siguió haciendo, quizá no tan a menudo, y gracias a eso recuerdo sábados y domingos de mi infancia llenos hasta el borde de  su voz.

(Mi madre)

Una de las primeras recetas que me atreví a hacer , cuando hace años me picó el gusanillo de cocinar , fue ésta que a continuación os escribo. Me la enseñó mi madre , como tantas otras. Es muy sencilla, pero realmente sabrosa.

Al igual que como con ciertos olores recuerdas lugares, personas o  cosas, con los sabores me ocurre lo mismo, y este me recuerda a Torrejón de la Calzada, por la noches después de venir de la  escuela de teatro, Francisco, mamá y yo en el  cuarto de estar  rechupeteándonos los dedos (cada uno los suyos jeje)



Dificultad: Mínima
Tiempo: 1 hora aprox.
Personas: 2

  • 3-4 alitas enteras por persona ( tened en cuenta que al estar guisadas empachan más que fritas)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita pan rallado
  • Vino Blanco
  • Caldo de Pollo
  • Agua
  • Aceite, Sal y pimienta


Ingrediente secreto: La vigilancia del maestro, para que su alumno no se queme las manos.

Ingrediente esencial: Tener un lugar donde atracar. La madre siempre es el puerto más seguro.

  1. Cortamos las alitas por la mitad. Salpimentamos
  2. En una sartén honda ponemos aceite a calentar y doramos las alitas (cuidado salta demasiado tened a mano una tapadera)
  3. Cuando estén doradas laminamos los dos dientes de ajo. Retiramos parte del aceite de la sartén dejando sólo la cantidad que cubra ligeramente todo el fondo de ésta.
  4. Doramos el ajo. 
  5. Echamos el pan rayado y movemos. Bajamos el fuego a la mitad.
  6. Echar 1/2 vaso de vino blanco, dejar reducir unos tres minutos. A continuación agregar 1/2 vaso de caldo de pollo o 1/2 pastilla.
  7. Movemos y agregamos 1/2 vaso de agua. 
  8. Tapamos y dejamos una 1/2 hora a fuego medio hasta que la salsa se reduzca y quede un poco espesa.
AVISO IMPORTANTE: 

Tener unas cuantas servilletas a mano y un buen trozo de pan para mojar!



Dedicado a mi madre y a mi abuela, por todo lo que me han dado y enseñado. Dedicado a mi Gordito por apoyarme en todo con lo que me ilusiono y ser tan agradecido con cada receta que hago. Os quiero

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