Bienvenido Noviembre.
Has entrado a lo grande en mi vida despejando mi cabeza con preciosos paseos por uno de mis pueblos favoritos. Gracias por empezar así, espero que termines mejor.
¿Trabajo en cadena?
Y tanto!! Este conejo que traigo hoy es el resultado final de la colaboración de cinco personas. El trabajo así, sabe mejor, ¡mucho mejor!.
Este conejo:
- Ha sido cazado por el suegro de una compañera de mi madre (y esto, de verdad, es lo que más me cuesta poner, me da mucha penita)
- La compañera le regaló tres piezas.
- Mi madre se los llevó a mi abuela para que los pelase.
- Y las tres lo hemos cocinado al ajillo (cada una a su forma).
Me encantan las situaciones en las que todos tenemos que ver aunque se trate de algo mínimo. Esos momentos se recuerdan de otra manera.
Dicen que cocinar es compartir, pero a veces, primero se comparte para que el resto pueda cocinarlo. Creo que mano a mano se puede llegar a realizar cualquier cosa que uno se proponga porque no dependemos simplemente de nosotros, siempre hay algo que alguien nos dio para comenzar, y eso debe tenerse muy en cuenta.
Gracias a la compañera de mi madre por su regalo, a su suegro por haber pasado, seguro, alguna mañana de frío para hacerse con ellos, a mi abuela por haberlo pelado y a mi madre por haberme dado las claves para que me saliera tan rico.
Mi forma de seguir compartiendo y de hacer que la rueda siga girando, es publicar la receta para que lo hagáis en casa. Yo solo espero, que esto no pare aquí y que, algún día, me contéis qué os ha parecido.
- 1 conejo
- 1 cabeza de ajos
- 50 ml brandy
- 1 cucharadita de pan rallado
- 1 pastilla caldo de carne.
- Sal, pimienta, perejil
- 1 vaso de agua
- Aceite oliva
Ingrediente secreto: Compartir no es un acto simple de generosidad, es parte de la vida.
- Partimos el conejo en trozos. Si el conejo es de campo como el mío pondremos una olla con agua, sal y vinagre y cuando hierva meteremos los trozos del conejo un minuto para que suelte pequeñas impurezas que le puedan quedar. Retirar y escurrir.
- Salpimentamos.
- En una cacerola con aceite de oliva doramos en conejo, sacamos y reservamos.
- Quitamos parte del aceite y en la misma cacerola echamos los dientes de ajo de toda una cabeza, machacados, picados o enteros (os lo dejo a vuestra elección)
- Agregamos de nuevo el conejo y movemos para que se impregne bien del sabor del ajo.
- Añadimos el brandy. Esperamos unos tres minutos a que se evapore el alcohol o podéis flambear con mucho cuidado.
- Añadimos el pan rallado (para que la salsa espese).
- Echamos el vaso de agua y la pastillita de caldo de carne y el perejil picado.
- Movemos y dejamos hacer hasta que reduzca la salsa.
- Toma pan y moja!
Si quieres otras formas de hacer conejo puedes disfrutarlo guisado con champiñones o asado al horno con limón y romero . No será por opciones!









